Guía

Un simulador de bolsa en el que no sabes en qué año estás

Actualizado el · 11 min de lectura

Blindfolio es un simulador de bolsa gratuito que funciona en el navegador: sitúa al jugador en un tramo oculto de la historia real del mercado, entre 1962 y 2026, y le permite invertir a precios de la época mientras pasan las semanas. Las empresas aparecen con un alias y el año está tapado, así que saber cómo acabó la película no sirve de nada. Al terminar la partida se desvelan la época y los nombres, y la cartera se compara con el S&P 500 en esos mismos años.

Para jugar no hace falta crear una cuenta. Este artículo explica cómo funciona una partida, qué activos hay en el catálogo, en qué se diferencia de los simuladores con cotizaciones en tiempo real y qué conviene tener en cuenta la primera vez.

Un juego de bolsa con historia real y sin fechas

Casi todos los juegos de bolsa ofrecen el mercado de hoy y un fajo de dinero ficticio. Este pone delante el pasado, con las etiquetas arrancadas. La partida puede empezar a principios de los años setenta, con la inflación a punto de dispararse, o a finales de los noventa, cuando las puntocom todavía subían. Nadie avisa de cuál de las dos es.

La idea es reproducir la situación a la que se enfrenta cualquier inversor real: no saber cómo termina la historia. Hoy todo el mundo «sabe» que Apple era una compra y Enron un fraude; en su momento, muy pocos lo veían. La psicología que hay detrás se explica en nuestro artículo sobre el sesgo retrospectivo y la inversión a ciegas.

Cómo funciona una partida, paso a paso

  1. Elegir el modo. El modo gratuito admite hasta 15 posiciones abiertas y no incluye criptomonedas. El modo Premium elimina ese límite y añade las criptomonedas.
  2. Decidir cuándo empezar. Se puede escoger una década de inicio, de los años sesenta a la de 2010, o dejarlo «al azar». El azar es la versión totalmente a ciegas: si se elige una década, el año aparece en pantalla y solo siguen ocultos los nombres de las empresas.
  3. Recibir el dinero. Se parte de un capital inicial en efectivo y cada mes llega un ingreso fijo, como un sueldo que se puede invertir.
  4. Seguir el reloj. El tiempo avanza semana a semana a una de tres velocidades; se puede pausar o adelantar un mes o un año. Van llegando titulares reales de la época con el año tapado, y cada activo tiene su gráfico de cotización. La línea del depósito muestra el tipo de los fondos federales vigente en cada momento, es decir, el tipo al que se prestan dinero los bancos en EE. UU. y que fija como objetivo la Reserva Federal. De vez en cuando irrumpe la vida personal: una subida de sueldo, una prima, un gasto imprevisto o una temporada sin nómina.
  5. Operar. Se compran y venden acciones, fondos, bonos, materias primas o el depósito, todos con alias y una etiqueta de sector. El reloj se detiene mientras la ventana de operación está abierta.
  6. Aguantar 10, 15 o 20 años. Las empresas nuevas aparecen en la fecha en que salieron a bolsa en la realidad, y alguna de las que haya en cartera puede quebrar.
  7. Ver el desenlace. Se desvelan los años y los nombres reales, el resultado se compara con el S&P 500 y se enumeran los mayores aciertos y errores. El jugador puede guardar un informe en PDF.

Qué se ve durante la partida y qué se revela al final

Qué permanece oculto durante la partida y qué muestra la pantalla final
ElementoDurante la partidaAl final
FechaDía y mes; en una partida al azar, el año está ocultoLos años exactos de inicio y fin
EmpresasUn alias provisional, la etiqueta de sector y el gráfico de precios desde que empezó la partidaEl nombre real de la compañía
NoticiasTitulares reales de la época, con el año tapadoEl contexto histórico completo
Tipos y macroeconomíaEl tipo de los fondos federales en la línea del depósito; decisiones sobre tipos, inflación y crisis en las noticiasLa misma historia, ya con fechas conocidas
ResultadoValor de la cartera, efectivo, posiciones abiertas y comparación en directo con el S&P 500Resultado final frente al S&P 500 en los mismos años, junto con los mejores y peores valores de la cartera
Si en lugar de «al azar» se elige una década concreta, el año se ve durante la partida; los nombres de las empresas siguen ocultos en ambos casos.

Qué hay en el catálogo

El catálogo reúne unos 290 instrumentos. Unos 235 son acciones que cotizan en EE. UU., repartidas en 12 grupos sectoriales que van de la tecnología y la banca a las aerolíneas y las eléctricas. La mayoría son compañías estadounidenses; unas pocas son extranjeras con cotización en Wall Street, como Toyota, Taiwan Semiconductor o Nokia. El resto se reparte así:

  • Fondos: 16 ETF (fondos cotizados) de índices y sectores: réplicas del S&P 500 y del Nasdaq-100, fondos de pequeñas compañías, de mercados internacionales y sectoriales. Se incorporan al catálogo a partir de 1999.
  • Bonos: fondos de deuda del Tesoro estadounidense a distintos plazos, además de fondos de bonos corporativos y de alto rendimiento. La serie de bonos del Tesoro a 7-10 años arranca en 1962; hasta mediados de 2002 se calcula a partir de las rentabilidades de esa deuda.
  • Materias primas: oro y plata al contado, petróleo y, más adelante, fondos de materias primas.
  • Depósito remunerado: rinde al tipo histórico de los fondos federales. Desde 1962, la media mensual de ese tipo ha oscilado entre el 19,1 % de junio de 1981 y el 0,05 % de abril y mayo de 2020; en agosto de 2026 se situaba en el 3,63 %.
  • Criptomonedas: unas 20 monedas y tokens, desde 2017 y solo en el modo Premium.

El catálogo conserva a propósito empresas que se hundieron: Enron, que se declaró en quiebra en diciembre de 2001, Lehman Brothers (septiembre de 2008), WorldCom, Blockbuster, Pets.com, Webvan, Washington Mutual y otras. Quitarlas haría que la historia pareciera más segura de lo que fue, una distorsión conocida como sesgo de supervivencia. Una acción puede llegar a cero con el jugador dentro.

La oferta se amplía con el paso del tiempo, porque cada activo aparece solo cuando existió de verdad. Una partida que empiece a comienzos de 1962 arranca con unos 30 instrumentos: dos docenas de grandes valores como IBM, Coca-Cola, General Electric o Exxon, más deuda del Tesoro, petróleo, oro, plata y el depósito. En enero de 2000 ya hay unos 140, y a mediados de la década de 2010, más de 200.

64 años de bolsa detrás del simulador

100200500100020005000197019801990200020102020Nivel del índiceMínimo de 1974Lunes NegroMáximo de las puntocomMínimo de 2009Mínimo del COVID
S&P 500 (índice de precios)
Índice de precios S&P 500, de enero de 1962 a octubre de 2026, en escala logarítmicaSolo precio, sin dividendos (la referencia del juego usa el S&P 500 con dividendos reinvertidos). Cierres diarios de la base de datos del juego.

El S&P 500, la gran referencia de Wall Street (lo que el Ibex 35 es para la bolsa española o el S&P/BMV IPC para la mexicana), cerró en 70,96 puntos el 2 de enero de 1962 y en 7666,49 el 1 de octubre de 2026: se multiplicó por unas 108, lo que equivale aproximadamente a un 7,5 % anual sin contar dividendos. En ese mismo periodo, los precios al consumo en EE. UU. se multiplicaron aproximadamente por once. La subida esconde tramos muy duros: el índice cayó un 48 % entre enero de 1973 y octubre de 1974, perdió un 20,5 % en una sola sesión, el 19 de octubre de 1987, y se desplomó un 57 % entre octubre de 2007 y marzo de 2009.

Por eso importa tanto en qué tramo caiga la partida. Con los cierres de fin de mes del índice de precios (sin dividendos), el 9,3 % de todos los periodos de 10 años desde 1962 terminó por debajo de su punto de partida; el peor, de febrero de 1999 a febrero de 2009, perdió un 40,6 %. Ningún periodo de 15 años acabó en negativo en términos nominales, pero el más flojo, de julio de 1967 a julio de 1982, ganó apenas un 13 % mientras los precios al consumo casi se triplicaban. Esas épocas se analizan con detalle en los artículos sobre la inflación de los años setenta y la crisis financiera de 2008.

En qué se diferencia de un simulador de bolsa de valores en tiempo real

Los simuladores en tiempo real, como las cuentas demo que ofrecen muchos brókeres, usan el mercado en vivo: valores reales, cotizaciones actuales o con algo de retraso y una cuenta virtual. Sirven para aprender a manejar una plataforma de órdenes, pero el reloj corre a velocidad normal: un mes de práctica es un mes de calendario, solo se ve el mercado que toque en esas semanas y el jugador llega con todo lo que ya sabe de las empresas.

Los concursos de bolsa para colegios y universidades suelen funcionar igual: los equipos operan con precios reales durante unas semanas y al final se ordenan por rentabilidad. Una competición tan corta tiende a premiar la apuesta más grande que salió bien, casi lo contrario de lo que enseña la inversión a largo plazo.

Un juego histórico condensa en una sola sesión un mercado bajista y la recuperación que vino después, y saca de la ecuación lo que cada uno sabe de las marcas. La contrapartida es evidente: no se practica con el mercado actual.

Para quién es

  • Quien aprende por su cuenta y quiere comprobar si sería capaz de aguantar una caída del 50 % sin vender.
  • Estudiantes de economía, finanzas o educación financiera que necesitan ver cómo la inflación, los tipos de interés y los desplomes golpean su propia cartera.
  • Profesores que quieren que toda una clase, o un grupo de amigos, juegue y compare resultados: todos pueden elegir la misma década de inicio y la misma duración (a cada uno le toca un tramo distinto dentro de esa década, con las fechas visibles) o jugar partidas al azar y comparar después qué épocas les han tocado. Para ellos hay una guía didáctica específica.

Cinco consejos para la primera partida

  1. Tener clara la referencia. La puntuación compara la cartera con el S&P 500 con dividendos reinvertidos, como si el capital inicial, cada nómina y cada prima se hubieran invertido en el índice el mismo día en que llegaron. Igualarlo ya es un resultado digno. Los ETF indexados solo existen en el juego desde 1999; antes, la forma de acercarse al índice es tener muchas grandes empresas. En ¿Se puede batir al S&P 500? se explica por qué la mayoría de los jugadores se queda por debajo.
  2. Repartir el riesgo. A ciegas no hay forma de distinguir a la futura Apple de la futura Enron. Con la cartera repartida entre muchas empresas y sectores, una quiebra hace mella, pero no la hunde.
  3. Fijar el peso de cada valor antes de comprar. Conviene poner un techo a cada posición, por ejemplo una décima parte de la cartera. El modo gratuito no permite más de 15 posiciones abiertas, así que habrá que elegir.
  4. Guardar algo de liquidez. La partida incluye facturas inesperadas y meses sin ingresos. Un colchón en efectivo o en el depósito evita tener que malvender acciones en plena caída para pagarlas.
  5. Seguir los tipos y las noticias. Los bonos, el oro y el depósito se comportan de forma muy distinta a las acciones cuando la inflación y el tipo de los fondos federales se mueven deprisa, y los titulares son la mejor pista sobre ambas cosas.

Limitaciones, sin rodeos

  • Sin dinero real. Es un juego educativo, no un bróker, y nada de lo que aparece en él es asesoramiento de inversión.
  • Tiempo comprimido. El reloj avanza semana a semana, de modo que un año pasa en pocos minutos incluso a la velocidad más lenta. Los desplomes que en la realidad se alargaron durante meses pasan volando si no se pausa.
  • Ejecución simplificada. Las órdenes se ejecutan en acciones enteras al precio de cierre registrado, con una pequeña comisión. No hay diferencial entre precio de compra y de venta, ni libro de órdenes, ni problemas de liquidez.
  • Una referencia sin costes. La línea del S&P 500 reinvierte todos los dividendos, igual que los precios de acciones y fondos del juego, así que la comparación es homogénea. Pero no paga comisiones ni gastos de gestión, de modo que el listón queda algo más alto que el de un fondo indexado real.
  • Empresas desaparecidas, con precios reconstruidos. Las cotizaciones de las compañías quebradas o excluidas de bolsa son reconstrucciones suavizadas, por lo que sus movimientos a corto plazo son aproximados.
  • Una oferta centrada en EE. UU. La exposición internacional se limita a un puñado de empresas extranjeras que cotizan en Estados Unidos y a unos pocos ETF, casi todos disponibles solo desde 2005.

Dentro de esos límites, Blindfolio ofrece lo que un simulador en tiempo real no puede dar: décadas de historia real del mercado, vividas sin saber qué viene después.

Preguntas frecuentes

¿Es gratis este simulador de bolsa? ¿Se juega con dinero real?

Es gratuito y se juega en el navegador. Todo se hace con dinero virtual: no hay operaciones con dinero real de ningún tipo.

¿Hay que registrarse para jugar?

No. La partida empieza al momento. Iniciar sesión con Google, Discord o correo electrónico es opcional y sirve para guardar el historial de partidas entre dispositivos.

¿Los precios del juego de bolsa son reales?

Los precios, el tipo de los fondos federales, la inflación y los titulares proceden de la historia real entre 1962 y 2026, y las cotizaciones de acciones y fondos están ajustadas por desdoblamientos (splits) e incluyen los dividendos reinvertidos (rentabilidad total). Las excepciones son el depósito bancario (un modelo que capitaliza al tipo histórico de los fondos federales), la línea de bonos del Tesoro a 7-10 años antes de mediados de 2002 (modelada a partir de rentabilidades) y las empresas quebradas o excluidas de bolsa, cuyos precios son reconstrucciones suavizadas.

¿Se puede elegir la época en la que se juega?

Se puede escoger una década de inicio, de los años sesenta a la de 2010, o dejarlo al azar. No es posible elegir un año exacto ni una empresa concreta; la partida dura 10, 15 o 20 años.

¿El simulador de bolsa funciona en el móvil?

Sí. Funciona en el navegador del móvil igual que en el ordenador, sin instalar ninguna aplicación.

Juega una partida a ciegas

Empieza en una época oculta elegida al azar, con precios reales, y descubre cómo queda tu cartera frente al S&P 500 cuando se desvelen los años.

Empezar una partida al azar

Fuentes

  1. Base de datos de Blindfolio: cierres diarios del índice de precios S&P 500, 1962-2026 (cálculo propio)
  2. FRED, índice de precios al consumo de EE. UU. para todos los consumidores urbanos (CPIAUCSL)
  3. FRED, tipo efectivo de los fondos federales (FEDFUNDS)
  4. Catálogo de Blindfolio: número de instrumentos y primeras fechas disponibles (cálculo propio)
  5. Federal Reserve History, «Support for Specific Institutions» (quiebra de Lehman Brothers)
  6. Tribunal de Quiebras de EE. UU., Distrito Sur de Nueva York: información sobre la quiebra de Enron Corp.

Material educativo, no es asesoramiento de inversión. Los niveles de los índices y las rentabilidades se calculan con precios históricos; las rentabilidades pasadas no garantizan las futuras.

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